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"Haciendo el grado LEINN aprendí a confiar en mí"
LA LEINNER MIREN ANDUAGA,CON OTRO COMPAÑERO, CREÓ EL AÑO PASADO EN OÑATI EL BIGGA .STUDIO PARA TRABAJAR EL BRANDING Y EL DISEÑO. JOVEN PERO EXPERIMENTADO, EL OÑATIARRA TIENE MUY PRESENTES LAS CAPACIDADES ADQUIRIDAS EN LEINN.
Facultad de Empresariales
¿Por qué decidiste estudiar el grado LEINN?
Porque buscaba una formación que fuera más allá de lo académico, que me permitiera desarrollar capacidades reales para afrontar la filosofía ‘aprender haciendo’ y el ámbito profesional. Me resultó muy atractivo contar con la dinámica de trabajar en equipo desde el primer día y la posibilidad de lanzar proyectos reales. La emprendedora Miren Anduaga. inflexión en mi carrera profesional. El reto fue el de implantar la estrategia de venta online en la veterana empresa Ezpeleta del sector de los paraguas. Aprendí mucho del funcionamiento interno de una empresa y de los equipos. Es un equipo pequeño pero muy comprometido. Me obligó a aprender rápido, a asumir responsabilidades y a entender el negocio en su complejidad.
¿Qué experiencias destacarías de los años de LEINN?
La de LEINN fue una etapa muy intensa y transformadora. Desde el principio creamos proyectos reales, nos relacionamos con los clientes, gestionamos diferentes equipos… aprendiendo de los errores y de los éxitos. La experiencia internacional también fue muy enriquecedora, porque vivir y trabajar en realidades diferentes me añadió una mentalidad más amplia. Y también aprendí a conf iar en mí, a tomar decisiones sin tener todas las respuestas y a trabajar en entornos inseguros. El Proyecto de Fin de Grado lo hiciste en Ezpeleta… Hubo un punto de Posteriormente has creado tu empresa.
¿Qué te empujó a hacerlo?
Después de casi 4 años en Ezpeleta, sentí la necesidad de cambiar. Quería probar los ámbitos del diseño y la creación de marca que siempre me han atraído. En ese proceso volví a conectar con mi lado creativo y con mi impulso emprendedor en LEINN. Y terminada la formación me embarqué en este proyecto con una de mis compañeras de LEINN.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Por un lado, conseguir visibilidad y generar confianza; y por otro, hacer entender a la gente el valor de lo que realmente hacemos. El emprendimiento es, sin duda, un proceso de aprendizaje permanente, un reto constante para crecer, adaptarse y evolucionar cada día.